industrial

Alta mar.

Habían pasado ya varios días a muchos kilómetros de tierra, y la luz nos obsequió estos colores. Un momento privilegiado estando y viviendo en una plataforma, mirando este espectáculo, y pudiendo fotografiarlo.

Perspectivas.

Pasamos varios días dentro de esta plataforma, una gran obra hecha por la  mano del hombre, de muchos hombres. Subimos al cielo, y, desde el helicóptero, las dimensiones cambiaron. Esa obra imponente, enmedio del mar, se veía pequeña, y el mar más grande. La misma construcción, la misma estructura, tan diferente si se le mira desde otra perspectiva.

Respirar.

Un kilómetro debajo de la superficie del suelo, aire y luz escasos, y la respiración se dificulta. Un trabajo que nos he hizo tomar consciencia de nuestra respiración, y de lo afortunados que somos cuando hay aire de sobra disponible para nuestros pulmones.

Lo que hay detrás...

Hacer fotografía industrial nos ha acercado a gran diversidad de mundos: minas, robots, químicos, temperaturas, líneas de producción. Eso nos ha permitido aprender un sinnúmero de cosas, y valorar el largo proceso detrás de lo que aparece frente a nuestros ojos con sólo abrir la puerta del refrigerador.